Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

El vent està bufant fort

Bilbao

El viaje a Bilbao fue entre el 25 y el 29 de julio. El mes pasado. Hace ya casi un mes.
Salí de Pineda de Mar un lunes 25 de julio a eso de las cinco menos cuarto de la mañana, para coger el autobús de las cinco. Pero ví como se iba y me tocó ir andando hasta la farmacia que está en la riera de Calella, para coger un taxi que me llevara hasta Mataró. Y eso es lo que hice. En Mataró cogí el tren de las seis de la mañana, supongo, ya casi no lo recuerdo bien, y llegué al Aeropuerto del Prat a las siete y diez de la mañana, o una cosa así. Cuando llegué al chec-in de Iberia, ya era la última llamada para recoger las tarjetas de embarque o para facturar el equipaje. Así que fue recoger la tarjeta y embarcar. El avión salió a las ocho de la mañana, más o menos. El vuelo fue normal. Nos dieron prensa, y yo cogí El Periódico de Catalunya.
Cuando llegué al Aeropuerto de Bilbao, estaba convencida que era el Aeropuerto de Sondika, porque es donde estaba el aeropuerto, cuando yo vivía en Bilbao. Pero al parecer, ahora el pueblo donde está el aeropuerto, se llama Lujua.
Iratxe fue a buscarme a Lujua. Fue una sorpresa. No pensé que fuera a ir nadie a buscarme. Todos mis amigos sabían que iba a Bilbao, pero no habíamos quedado en nada sobre ir a buscarme. Iratxe y yo cogimos un autobús, y nos fuimos a Bilbao. Nos bajamos en la Plaza Moyúa, también llamada, plaza elíptica. Y desde allí fuimos caminando por toda la Gran Vía hasta la pensión en la que yo me iba a alojar con Amparo e Itziar. El paseo por la Gran Vía me hizo recordar lo bonito que es Bilbao. Ya casi no me acordaba de lo desierto que se queda Bilbao cuando es fiesta, cuando es un día festivo. No hay absolutamente nadie por la calle. Parece la ciudad desierta. Siempre pasaba eso los domingos, cuando vivía allí. Y el día que yo llegué a Bilbao era el Día de Santiago. Daba gusto ir por la calle. Por esa avenida tan grande, con la sombra de los árboles de la Gran Vía.
Seguimos caminando y llegamos al Puente del Arenal. Cruzamos el puente, después de contemplar la ría que tanto me gusta, y nos dirigimos hacia la pensión para dejar la bolsa del viaje. Después de eso, fuimos a desayunar a un bar de la Plaza Unamuno, y después fuimos a casa de Iratxe, donde estuvimos unas tres horas hablando. Ese día lo pasamos con Carmela, una amiga de Iratxe italiana muy maja. Estuvimos comiendo, dando una vuelta por Bilbao La Vieja y viendo "Entropic·, en casa de Iratxe. Es una película en la que sale U2 y Bono Box. Nos gustó mucho la película. Iratxe y yo nos emocionamos con el final. Tras ver la película, llamé a Julián, amigo mío de Bilbao, y quedé con él a las diez en el Teatro Arriaga. Antes de quedar con Julián, Iratxe, Carmela y yo nos fuimos a Bilbao La Vieja y estuvimos bebiendo unas cervezas y contemplando los últimos actos festivos del último o los últimos días de fiesta del barrio. Posteriormente yo me fui al Arriaga, con una gran emoción en mi cuerpo, por ver a Julián. Cuando llegué eran las diez en punto, o como mucho, y tres minutos. Y Julián ya estaba allí. Nos saludamos bastante efusivamente, o al menos para mí, ya fue efusivo. Julián no es muy dado a dar grandes muestras de cariño, y quizá por eso me pareció efusivo. Estuvimos en un par de bares del Casco Viejo, y nos fuimos a casa. Creo que estuvimos en la Calle Somera y en Barrincalle Barrena. Pero no estoy segura. Yo siempre estuve enamorada de Bilbao, y del Casco Viejo. Prácticamente sabía llegar a casi todos los bares sin problemas, pero reconozco que aquellos días de julio, estuve muy perdida por el casco. Si no llega a ser porque me llevaban, no sabía desenvolverme muy bien.
El rato que pasé con Julián fue bueno. Como todos los ratos que siempre he pasado con él. Siempre lo voy a querer mucho. Incluso podría decir que es más que mucho. Siempre ha sido y será alguien muy importante en mi vida. Posiblemente una de las personas a las que más he admirado en mi vida. Siempre he dicho que Julián tiene una personalidad como la copa de un pino, y eso fue lo que tanto me ha gustado siempre de él. Pero por desgracia se fue a casa antes de lo previsto, y me dió pena, porque hacía mucho tiempo que no lo veía y yo hubiera preferido pasar más horas con él.
Me acompañó a la pensión y se fue a su casa. Al día siguiente empezaba la verdadera aventura en Bilbao para mí. Con la llegada de mis amigas...

continuará

Referencias

Dirección para referencias

Comentarios

  1. Hola Almu. Muy bonito lo de tu viaje a Bilbo pero no hablas de mi ;-(

    Me he quedado triste. Un saludo Martín.

    PD: He regresado a Bilbao después de unas semanas en Castilla. ayer estuve con Julián que está trabajando como un perro en fiestas y me comentó que tenías esta bitácora por lo que me he entretenido mirándola. Es una forma más de estar en contacto. Besos

    Comentario de Martín hace 4 años y 52 meses


Recordar datos


El vent està bufant fort © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009