Escribir encerrados
Emili Dickinson se encerró a los treinta años en su casa y ya no salió. Escribía poemas y enviaba cartas a sus amigos y familiares. La poetisa de Nueva Inglaterra tenía muy presente la muerte en sus textos. Sus poemas no vieron la luz hasta después de su muerte. Algo que sucedía a muchos poetas y escritores de los siglos pasados.
Juan Carlos Onetti decidió escribir desde su cama a partir de un determinado momento de su vida. Bebía whisky y escribía.
La verdad es el aislamiento es el mejor aliado para dar rienda suelta a tu creatividad. Es la mejor manera de acercarte al fondo de ti mismo y establecer una conexión con el universo, como punto de luz que eres.
Yo empecé a escribir poemas con diecisiete años. Todos nacieron del dolor y otros necesitaron alcohol para que se produjera esa conexión de la que he hablado antes.
Ahora apenas escribo poemas. Tengo inactivo el volcán del dolor. Aunque puede comenzar su actividad en cualquier momento. Juan Carlos Onetti escribió "Dejemos hablar al viento". Un cineasta rodó la película "Bajo el volcán". Volcanes y viento. El uno sin el otro no funcionan.