La creatividad me salvará
Hace ya mucho tiempo escribí esta frase. La incluí en una carta que escribí a una amiga de aquella época. Sigo pensando lo mismo. Sigo pensando en Emili Dickinson y en Juan Carlos Onetti; aunque más en la primera. Me pregunto cómo se sentiría para llegar a ese encierro.
Mañana es el Día Internacional de la Mujer. En los suplementos de los periódicos no la han descatado como mujer escritora que vivió un poco al margen de lo que dictaba la sociedad de la época. A mi sí me parece una mujer coraje.
Creo que yo también soy una mujer coraje. Y creo que estoy en esa fase de desarrollar mi creatividad como tabla de salvación. Como la única obligación que siento que tengo para mi misma.
Estoy leyendo un libro de Roberto Schinyashiki. Es un psiquiatra japonés-brasileño. El libro se titula "O sucesso é ser feliz". Sólo está editado en portugués. Se entiende bastante bien. Este señor dice que somos los únicos responsables de nuestra vida y de nuestra creación; que somos los únicos responsables de nuestra evolución. Yo así lo creo también.
Por eso, ahora que empiezo a tomar conciencia de este factor, quiero tener las riendas de mi vida para conducir el barco hacia el destino que siempre ha querido llegar. Es eso, y no otra cosa, lo que realmente quiero hacer.